BYREDO nace en Estocolmo en 2006 de la mano de Ben Gorham. La firma, que cumple dos décadas este 2026, surge con la idea de evocar recuerdos y experiencias personales a través de la memoria olfativa y la experiencia aromática. Su fundador llegó a la perfumería desde una trayectoria poco habitual. De madre hindú y padre francocanadiese, Gorham dedicó sus primeros años de vida al baloncesto hasta competir en las ligas profesionales de Toronto. Sin embargo, una lesión truncó sus objetivos, empujándolo a estudiar artes visuales: pintura, escultura y fotografía. Esa distancia con la tradición clásica del perfumista fue, precisamente, lo que le ha dado un alma tan reconocible a BYREDO.
Tanto su nombre como la tipografía de su logotipo son elementos clave de su simbología. El nombre BYREDO tiene su origen en la expresión inglesa “by redolence”, una expresión surgida en el siglo XV para referirse a una atmósfera de olor dulce y placentero. Dentro de la tipografía de su logo, la separación entre elementos de la letra ‘B’ permiten vislumbrar un número 13. Este era el número de la suerte de su fundador, así como su número como jugador de baloncesto profesional en Toronto.
Como explicaba al medio digital Into The Gloss, BYREDO nace como una investigación sobre cómo traducir memorias muy específicas al aroma. Los perfumes BYREDO surgen entonces como narradores aromáticos, que a través de la experiencia personal con los ingredientes, evocan las historias tras el nombre de cada fragancia.
La primera creación de Gorham fue particularmente personal. El recuerdo de los aromas que envolvían a su padre, que él asociaba a una nota vegetal, dio lugar a BYREDO Green, su primera fragancia con notas iniciales de salvia, corazón de violeta y jazmín, seguidas de un cierre de almizcle blanco y haba tonka.
BYREDO ocupa un lugar particular dentro de la perfumería contemporánea. La propia marca es una experiencia sensorial muy distintiva. Tras su estética escandinava y minimalista, las fragancias esconden una complejidad y un alma de marca totalmente único. Además de las historias, sus colaboraciones con grandes artistas y campañas exclusivas alimentan un imaginario de marca diverso e inclusivo.
Los tapones de los frascos están realizados para distinguir fragancias. Los tapones lisos están realizados en baquelita, un material utilizado en los frascos de perfumería de los 70. Estos indican que el frasco contiene Eau de Parfum. Si se busca una concentración aromática más alta, se debe buscar un tapón de madera tallado, cuyo frasco contendrá fragancias Absolut, de más alta concentración.