Las primeras versiones de esta silueta aparecieron en el siglo XVIII en forma de pequeños bolsos tipo reticule. Los reticule bags o retículas eran el bolso formal por excelencia de la regencia, donde las altas esferas de la sociedad llevaban sus esenciales. En tendencia hasta el siglo XIX, aparecía presentado tanto en diseños simples como complejos, bordados e incrustados de pedrería, cuentas y delicados encajes.
Pasada la moda, no sería hasta el principio del siglo XX que aparecería un nuevo bolso diseñado para transportar botellas de champán. Este modelo primigenio introdujo muchos de los códigos que todavía definen al bolso bucket o bombonera actual: una base amplia, un cuerpo vertical y un cierre sencillo. Durante las décadas siguientes, el bucket bag evolucionó adaptándose constantemente a las tendencias del momento. En los cuarenta se volvió una silueta utilitaria. En esta década evolucionaría hacia formatos más amplios y resistentes, emulando los petates marineros y las necesidades de una sociedad marcada por el conflicto.
Los sesenta y sus rupturas formales trajeron una nueva sensibilidad al bolso, volviéndolo una clave de la silueta doll de la época y adquiriendo multitud de variaciones y colores. Sin embargo, su gran momento llegó durante la década de los ochenta y noventa. Firmas como Prada trabajaron la bombonera y la elevaron con materiales modernos como el nylon. Por su parte, Celine asentaba en los 2000 modelos atemporales como sus icónicos Celine Triomphe bucket bags. Otra mención digna de honor es el infatigable The Row Park Tote, un best-seller de The Row desde su presentación en 2020.
Las pasarelas de hoy muestran un nuevo pico en la cronología del bolso tipo bucket. Celine vuelve a ser una voz autora, con modelos de Celine bucket bag presentados en el debut de Michael Rider, así como un nuevo icono de la marca. El desfile de verano, celebrado en el Parc Saint Cloud, presentaba el reciente Drop Bucket, que protagonizaba su colección de été 2026. La silueta preside la nueva temporada, con un formato amplio y flexible, y una elegancia superior.
Por su parte, Loewe celebraba la capital artística española con el nuevo Loewe Bilbao. Además de un homenaje a España, el nombre alude al Guggenheim y la conexión de los directores creativos de Loewe con el arte contemporáneo. El bolso cuenta con un detalle especial: un abrelatas en forma de llavero que cuelga sobre un lateral del bolso.
Ambos bolsos bucket, tanto el Loewe Bilbao bag como el Celine Drop Bucket presentan opciones gráficas o neutras e intemporales, acentuando tanto la presencia como la funcionalidad dependiendo de nuestras preferencias. En definitiva, un retorno triunfal de la silueta bucket al panorama actual.