Jack McCollough y Lazaro Hernandez llegaban a Loewe con una idea clara: devolver la casa a algo más terrenal y sensorial después de la década conceptual de Jonathan Anderson. Su primera colección, primavera/verano 2026 lo planteaba desde los rayos de sol, la piel mojada y el tono saturado del Mediterráneo. Su pre-colección y su colección Paula’s Ibiza, transiciones entre estaciones, desarrollan ese espíritu en piezas concretas.
Entre las piezas a destacar, el medium Amazona 180 en ante es el bolso que mejor detalla su nueva dirección: una forma que celebra el aniversario de la maison desde lo que más nos une a la firma. A su alrededor, el bolso Loewe Bilbao en castaño oscuro y el bolso Loewe Scarf negro con su nudo de piel elevan la artesanía de Loewe con ese humor que la caracteriza. El Loewe Bilbao cuenta, en lugar del tradicional herraje o arandela llavero, con un abridor funcional para los días y las noches más divertidas del verano. Mientras, los nudos del Loewe Scarf están inspirados en los nudos de los pañuelos de seda, resultando en una forma entrañable para bolso de diario. Para los días de menos ajetreo, el nuevo Loewe Joya Pouch llega en un espectacular naranja amanecer, distinto a cualquier otra variante de temporada.
En la ropa Loewe para mujer, destacamos un vestido midi marrón con una falda drapeada asimétrica y volantes plisados en la cintura. Este diseño contiene códigos que ya se están estableciendo en el lenguaje de Jack y Lazaro para Loewe: una exploración de volúmenes femenina y elegante. Entre las prendas exteriores, destaca una cazadora roja en gabardina de algodón y seda con detalles en piel. Los charms Loewe expanden su universo de humor cotidiano, con diseños en forma de naranja y alcachofa en piel y latón que cierran una entrega llena de vida.