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Tibi Fall Winter 2026

Cada uno somos protagonistas de una Odisea personal. Una búsqueda incansable de algo que nos mueve, y que busca su forma de ser expresado a través de nuestras destrezas. Afincada en Nueva York, Tibi pertenece a un conjunto de marcas que además de un imaginario, trabajan toda una filosofía que da forma a la identidad de sus colecciones.

Desde su fundación en 1997, Amy Smilovic ha buscado el equilibrio perfecto entre lo singular y lo ponible. Casi tres décadas después, su incógnita sigue siendo el motor de cada colección. Con la llegada de la nueva colección de Tibi a OTTODISANPIETRO, repasamos los principios que han convertido a esta firma neoyorquina en una de las propuestas más coherentes y perdurables de la moda contemporánea.

Tibi Fall Winter 2026

Tibi: moda y filosofía de vida

Amy Smilovic fundó Tibi en 1997 después de vivir varios años en Hong Kong. La simplicidad del street style local, lejos de los códigos de la moda occidental, le abrió una pregunta que desde entonces ha guiado toda su carrera: “¿qué quiere llevar una mujer en su día a día, y por qué tan pocas marcas se lo ofrecen realmente?” 

Su respuesta fue una pequeña línea de vestidos que pronto se expandió en una colección completa de prêt-à-porter, afincada en Nueva York y construida sobre un principio que la firma ha bautizado como Pragmatismo Creativo.

El Pragmatismo Creativo no es un concepto de marketing. Es el sistema de pensamiento desde el que Smilovic toma cada decisión de diseño. Una pieza Tibi debe ser ponible, versátil y cómoda, pero también debe proyectar una personalidad, generar deseo y tener algo que la haga durar en el armario temporada tras temporada. El equilibrio entre esos dos objetivos, lo funcional y lo creativo, es precisamente donde Tibi encuentra su melodía. 

Para ayudar a clientas a navegar ese territorio, Smilovic ha desarrollado el Tibictionary, un glosario de términos propios que funcionan como herramientas de estilo. El concepto 12 Mo'er describe las piezas que se llevan los doce meses del año, con un coste por uso que justifica cualquier inversión. La fórmula Chill, Modern, Classic propone que un look bien resuelto contiene al menos un elemento de cada categoría. El Modifier es ese detalle que individualiza un look formal sin romper su coherencia. Y el Without Fail es la pieza a la que se vuelve siempre, la que expresa mejor quién es quien la lleva.

Lo que hace relevante este sistema es toda la filosofía que hay detrás. Smilovic no diseña pensando en el espectáculo de pasarela ni fotografía. Diseña para la mujer que se viste cada mañana con firme criterio y sin tiempo que perder, que no quiere un armario lleno de piezas que no se pone, y que quiere que su ropa sea una extensión de su personalidad. La mujer Tibi no sigue necesariamente tendencias, pero tampoco las ignora. En su lugar las filtra, las adapta y las hace suyas.

Tibi Fall 2026

La colección otoño/invierno 2026 de Tibi surgía de una conversación en París sumada de un dicho alemán: “Der Prophet gilt nichts im eigenen Land”, (uno no es profeta en su tierra), que viene a decir que los logros de alguien nunca son reconocidos por quienes lo conocen de toda la vida. Amy Smilovic escogió esa idea y la llevó hacia un territorio más personal: la imposibilidad de volver atrás, no porque el entorno haya cambiado, sino porque uno ya no es el mismo.

A partir de ahí, Smilovic y su directora de diseño Traci se sumergieron en su pasado. Revisaron fotografías guardadas en álbumes físicos y pilas de revistas acumuladas durante décadas, buscando las piezas que más espacio ocupan en su recuerdo de eras pasadas. 

Hubo un momento de serendipia: se dieron cuenta de que el cerebro había distorsionado la realidad. Una falda pantalón de finales de los noventa, recordada como una pieza enormemente sofisticada, resultó ser en la foto original una falda recta bastante simple. La memoria no conserva las prendas tal como eran. Las reconstruye y las actualiza con el paso del tiempo.

La distorsión de la nostalgia se convirtió en el hilo conductor de la colección. Tibi FW26 es una vuelta a cómo se sentían ciertas piezas, no de cómo eran exactamente. La colección fue documentada en un cortometraje rodado con estudiantes del SCAD, el Savannah College of Art and Design en Georgia (EEUU), recreando escenas del sur americano de los ochenta, del Wall Street de los powersuits y del Nueva York minimalista de finales de los noventa. Una colección que, como dice Smilovic, cada clienta verá a través de su propia memoria. Y ese, es exactamente el punto.

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