En 2012 llegaría el mayor giro de los acontecimientos: comenzaron a producir siluetas oversize (que ahora son tendencia, pero en su momento eran vanguardia), tejidos de desarrollo propio, sastrería en lana fina y todo combinado con el toque Our Legacy: botas contundentes de estilo cowboy. Este desplazamiento desconcertó a algunos, pero convirtió a muchos otros en seguidores.
A partir de ahí, Our Legacy dejó de ser uno más en el minimalismo escandinavo para convertirse en algo que muchos medios califican “de culto” (dicho de firmas o figuras con un séquito de clientes discreto pero leal). Su ropa vive en la intersección entre lo que nos es familiar y lo irregular, entre el archivo de ropa militar y la delicadeza de sedas transparentes. En términos informales: entre hardcore y sastrería cool.
Lo que distingue a Our Legacy no es su logo, ya que la línea principal no lleva ninguno. Lo que distingue Our Legacy es la materia con la que trabajan. Su fascinación por los tejidos los llevó por el camino de la investigación y el desarrollo propio. Cada pieza está hecha para permanecer en nuestro armario, para gestar su propio carácter y parecer encontrada como por serendipia. Una serendipia que los ha llevado a facturar más de 40 millones de euros según se declaraba en junio de 2025.
En su llegada a OTTODISANPIETRO, presentamos la propuesta de O/I 2026. ‘Just Clothes’, presentada en París, lleva su filosofía de marca hasta su expresión más vulnerable. Nying vuelve a los arquetipos base de la marca: ropa de trabajo hecha para ser valorada por su calidad y durabilidad. La paleta se mueve entre el negro y los grises apagados, con texturas que profundizan la experiencia de cada pieza. Una oda a lo difícil que es hacer solo ropa en pleno siglo XXI.