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UN MILÁN DE DEBUTS

Vivimos una temporada histórica en la moda. Hasta una decena de grandes firmas debutan esta Semana de la Moda con una nueva dirección creativa. Dentro de este escenario irrepetible, se traza un verdadero cambio de rumbo para varias de las casas más influyentes. En cuestión de días, el calendario milanés ha reunido debuts esperadísimos junto a emblemas de resiliencia. Hoy, nos centraremos en 4 claves del momento: la llegada de Demna a Gucci, el primer desfile de Simone Bellotti para Jil Sander, la fuerza inefable de Prada, y el nuevo capítulo táctil de Louise Trotter.

En definitiva, una respuesta perfecta al eslogan de la Biennale de 2019: “May You Live In Interesting Times”. De ello, no cabe duda. 

A MILAN FILLED WITH DEBUTS

Gucci: ‘La Famiglia’ de Demna Gvasaglia

La maestría de Demna, al cuadrado. Su debut en Gucci llega con una fuerte sacudida a la semana milanesa. Como un paso clave de su estrategia de relanzamiento, en una temporada de atención muy dividida, Gucci estrenaba toda una campaña el pasado lunes, adelantándose a los desfiles de la semana. 

El diseñador georgiano es bien conocido por revisar lo cotidiano como algo iconográfico, así como por aportar un enfoque irreverente al lujo. Eligió empezar con una secuencia inesperada: un lookbook titulado La Famiglia y un cortometraje, The Tiger, dirigido por Spike Jonze y Halina Reijn. En lugar de un desfile, Gucci se presentó a través de una historia, donde personajes ficticios encarnan las múltiples facetas de la firma.

El corto, con Demi Moore como matriarca excéntrica, Elliot Page, Gwyneth Paltrow y Alex Consani, sirve como la historia de la colección. Las piezas reflejan códigos propios de Demna, pero también una perspectiva propiamente Gucci. Vestidos de seda burdeos, falsos visones ceñidos por cadenas doradas, cinturones Gucci, jeans con Horsebit y vestidos de lentejuelas con ecos disco fueron protagonistas de una comedia oscura sobre el poder.

En paralelo, el lookbook fotografiado por Catherine Opie organizó el archivo de Gucci en 37 arquetipos: La Principessa, L’Incazzata, L’Influencer, etc. Un álbum de distintas personalidades que devuelve a la casa el deje teatral que marca su historia. El nuevo Gucci se anuncia como una exploración de identidades, un inicio que propone distintas vías con infinitas posibilidades. 

El debut en pasarela oficial de la firma se espera en febrero/marzo de 2026.

Jil Sander: el futuro perfecto de Simone Bellotti

El primer desfile de Simone Bellotti en Jil Sander fue simbólico, por no decir altamente emocional para los afines a la marca: lo abría Guinevere Van Seenus, musa de Jil Sander en los noventa y sumo ejemplo de la estética fundacional de la firma. Con un jersey marino ajustado y una falda lápiz blanca, el primer look nos situó de pleno en el origen de Jil Sander con una energía más deportiva. Bellotti incurrió en la nostalgia, sí, pero a través de ella construyó un lenguaje totalmente propio a partir de las líneas trazadas en un terreno humano y táctil.

La colección jugaba con cortes inesperados y texturas inteligentes: sedas superpuestas simulando láminas, vestidos plásticos florales sobre looks íntimos, abrigos ajustados sobre el torso y una constante sensación futurista. Entre la disciplina textil y el énfasis en una sensualidad más crítica (faldas con cortes en la cadera, vestidos con aberturas) emergió una reflexión sobre el cuerpo y el concepto de intimidad.

El debut en pasarela fue también la culminación de un camino augurado en julio con Wanderlust, un proyecto musical y visual rodado en Hamburgo. Allí, Bellotti presentó un EP de Bochum Welt, acompañado de un vídeo que exploraba la tensión entre orden, caos, rigor y libertad, conceptos que ilustran el ADN de la marca (cerca de su misma ciudad de origen). Con Wanderlust, el diseñador dejó claro que su visión para Jil Sander será un mosaico cultural. Uno entrelazado con las emociones que evocan la música y la creación de imágenes.

Hubo episodios cromáticos muy claros y específicos: looks azul Klein en contraste con rojos, un rubor casi neón, y transparencias que desafiaban la funcionalidad minimalista. Por eso cabe destacar, que la misma Jil Sander nos esclarecía este año: “Jil Sander no es una firma minimalista. Es una firma con sustancia”.

Más que un simple relevo tras la era Meier, Bellotti apuntó a un Jil Sander donde el control se holgaba en favor de la experimentación y el juego personal. ¿Minimalista? Sí, pero más bien: intencional.

Bottega Veneta: el lenguaje artesanal de Louise Trotter

El debut de Louise Trotter en Bottega Veneta llegó cargadísimo de expectación. Tras un ascenso constante en los últimos años, Bottega Veneta se habría vuelto un rincón seguro para amantes de la moda, el diseño y la artesanía. Se trata de la primera mujer al frente de la casa en sus casi sesenta años de historia. La diseñadora británica apostó por reforzar la esencia más reconocible de la firma: el Intrecciato

La tradicional técnica del cuero de la casa cumple cincuenta años, y en esta colección se convirtió en protagonista absoluto. Desde un abrigo tejido a mano durante más de 4.000 horas hasta un look homenaje  a Lauren Hutton en American Gigolo, con su clásico trench y una evolución del clutch Lauren 1981. En resumen, la colección fue todo un relato de la herencia de Bottega Veneta en clave contemporánea.

El desfile desplegó un universo completamente táctil y visual. Capas y capas en fibra de vidrio reciclada que parecían desbordar desde dentro, faldas con patrón de mariposa en movimiento, vestidos de seda paracaídas que levitaban sobre el cuerpo de las modelos... En Bottega Veneta, la maestría artesanal se entrelazaba con la experimentación material, en un equilibrio entre el rigor depurado de la firma y una exuberancia en tono lúdico. Los colores oscilaron entre el blanco y negro inicial, pasando por verdes musgo y acentos lila, hasta un naranja deslumbrante que parece imponerse como el tono de la temporada.

Trotter no borró el legado inmediato de Matthieu Blazy, pero lo revisó bajo su propio sello identitario: una sastrería sobria y estructurada, hombros voluminosos, ajustes muy generosos y una nueva mirada sobre el prêt-a-porter femenino. Sus accesorios, como el relanzamiento del bolso Lauren o el Cabat transformado; el calzado tipo clog creado en moldes; todos confirmaron que su visión se acerca a un looktrendy y prescriptor de lo que se llevará en la primavera. En palabras de la propia diseñadora: “Bottega Veneta es en realidad un taller”. Y este taller le ofreció un importante laboratorio de investigación, innovación y tradición.

Prada: el poder de la resiliencia 

Cinco años después de anunciar su colaboración, Miuccia Prada y Raf Simons han consolidado una voz compartida que hoy se percibe con claridad. Su colección primavera/verano 2026 trazó un retorno esencialista a la vocación de ambos creadores. El mono de trabajo (reminiscente de los primeros desfiles de Miuccia en los 80), faldas en seda con tirantes, camisas tipo cargo… Un contraste entre lo más conceptual y las prendas reducidas a su función, sin mayor ornamento. Miuccia continúa su fascinación con los medios de información actuales, mostrando una depuración crítica frente a la saturación de imágenes y discursos que invade la moda actual.

El desfile osciló entre dos mundos. Como un trazo entre dos océanos que no se acababan de mezclar, signos de feminidad tradicional tratando de escapar entre los huecos de siluetas uniformadas y militares. Los uniformes, en azules marinos, verdes y grises, iban acompañados de guantes de cuero y cortes altamente estructurados. Del otro, vestidos de silueta debutante con brillos “aleatoriamente” situados, dobladillos arrugados y capas improvisadas que parecían surgir del juego, peleando por protagonismo. Una discusión entre serio y exceso que responde a la situación contemporánea: “sí, sabemos lo que está ocurriendo”.

Para Miuccia Prada, la moda no es tanto escapista como un reflejo obligado del presente. El suelo espejado en naranja fluorescente intensificaba los contrastes, enmudeciendo o destacando los colores sobre la pasarela. Los accesorios no se decidían en su dualidad: bolsos bauletto con asas larguísimas, micro bolsos cilíndricos y kitten heels junto a sandalias planas o zapatillas de seda. Todo como si se tratara de un laboratorio de experimentación.

En un panorama dominado por la homogeneidad digital, reflexión abierta en su colección del verano más reciente, Prada se mantiene como el buque insignia de la diferencia. Su consistencia subyace en cuestionar las fórmulas del vestir, con propuestas que todo el mundo desea llevar en el presente y en el futuro. Cada temporada ofrece un punto de vista en evolución. Dentro de su experimentación, Miuccia y Raf construyen un armario: un armario ecléctico, diverso y reflexivo.

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