La trayectoria de Jonathan Anderson es tan compleja y diversa como los resultados de su trabajo. El ganador de Womenswear Designer of The Year Award (2025) nacía en 1984 en Magherafelt, Irlanda del Norte. Desde joven, vivió en un entorno marcado por The Troubles, una experiencia que él mismo ha descrito como formativa, dura e impactante, tanto a nivel personal como creativo. Paradójicamente, sus veranos en Ibiza y la figura de su abuelo materno, diseñador textil especializado en impresión manual, lo introdujeron desde muy temprano a una relación directa con la materia, el color y la apreciación artesanal.
Antes de la moda, Anderson probó una vía distinta. A los 18 años se trasladó a Estados Unidos con la intención de formarse como actor, estudiando en Washington y volcándose en teatro musical. El gran giro se produjo cuando entendió que su verdadero interés residía en construir personajes desde su vestuario, más que habitarlos desde lo visceral. De regreso a Europa, su paso por el departamento de visual merchandising de Prada en Brown Thomas, Dublín, y su posterior formación en el London College of Fashion, le aportaron nociones que marcaron el inicio de su carrera. Una determinada por una concepción de la moda como construcción cultural, no como un producto.
En 2008 fundó JW Anderson, primero como proyecto masculino y, poco después, como un laboratorio híbrido donde género y volumen se desdibujaban. El reconocimiento crítico llegó rápido: premios del British Fashion Council, colaboraciones con Topshop y Uniqlo, y una presencia cada vez más influyente en Londres. En 2013, LVMH tomó una participación minoritaria en su marca y lo nombró director creativo de Loewe. Allí desarrolló, durante once años, uno de los proyectos de reposicionamiento más estudiados del lujo contemporáneo, centrado en artesanía, arte contemporáneo y experimentación formal en una de las casas de moda más longevas del mercado. La llevó de una firma nicho de complementos de marroquinería a un inmenso referente cultural y prescriptor del zeitgeist de la moda global.
Su trabajo, casi como un cierre de círculo dados sus orígenes en artes escénicas, se ha expandido recientemente hacia el cine y la cultura audiovisual, colaborando como diseñador de vestuario con Luca Guadagnino en Challengers y Queer. Por supuesto, también destacando momentos icónicos como sus estilismos para celebrities como Rihanna, Ariana Grande, Greta Lee, Josh O’Connor y Jamie Dornan. En 2025, Jonathan Anderson deja Loewe y es nombrado director creativo de Dior, primero en Dior Homme y posteriormente en Dior mujer y haute couture, siendo el primer director creativo en toda la historia de la firma en dirigir toda la línea de la casa.
Anderson se identifica como alguien obsesionado con el proceso, la memoria y la responsabilidad cultural del diseño. Su visión entiende la moda como una disciplina de largo recorrido, una donde se tejen técnica, historia y, por encima de todo, la emoción. Esa emoción, sostenida en el tiempo, es la que ahora traslada al universo Dior.